Dos de setiembre 2016, clima fresco e inestable.

Sobre la ex Calle Luna, a pasos de la actual calle España, se realizó la visita al hijo de Américo Bergonzi, quien compartió unos momentos de gracia y complicidad con tres miembros del equipo ARQMODPY. Con una jarra de agua, su hija menor, llamada Mariana y un amigo de la misma presente, hizo de la tarde, memoria viva y latente, de su padre.

Entrevista_OBergonzi_f_RMeza_02.jpg
(Izq) Arq. Carlos Sosa-(Der).Abg.Osvaldo Bergonzi (Fotografía: Rebeca Meza)

Osvaldo, hijo de este arquitecto argentino, contó al equipo, que su padre había llegado desde Rosario, atraído por el aroma de las naranjas que poseía en aquel entonces esta tierra, junto con una de las Empresas argentinas, que favorecían la suerte de los mejores egresados de las Escuelas de Argentina.

En Paraguay, su padre pasó a tener encargos de escalas importantes,  y además recalcó su sabor particular por conseguir una estética bien fina a favor tantos detalles, sin descuidar tampoco las buenas letras.

Entrevista_OBergonzi_f01_galvarenga1
(Fotografía: Gizella Alvarenga)

Enfermedad, planos desaparecidos, mudanzas inesperadas, hicieron polvo el esfuerzo de toda una vida dedicada a la conquista de realizar bellos planos de arquitectura, según el hijo, quien dijo haber acompañado en varias recorridos por obras de arquitectura, a su padre. 

Entre líneas, hizo entender al equipo, que Américo no daba paso a los abusos que corrían ya desde entonces, a confianzas o alianzas políticas; más bien, lo destacó como hombre de palabra y voz firme. Con su esfuerzo sostenía a su familia, siempre prefirió trabajar de forma digna y bien hecha, y eso lo hacía destacarse ante otros, por más rosarino que sea.

G_Alvarenga

Entrevista_OBergonzi_f02_galvarenga2
Firma del Arq. Americo Bergonzi (Fotografía: Gizella Alvarenga)
Anuncios